El mercado europeo de joyería es altamente competitivo. Los principales países importadores son Reino Unido, Alemania y Francia, cuyos mayores proveedores son Italia, Tailandia y Suiza. Para tener éxito en Europa, los exportadores deben especializarse en diseños innovadores y cumplir con los altos estándares de calidad europeos. La competencia asiática es una amenaza, pero la calidad y el servicio son ventajas para los exportadores.