La modernidad trajo grandes cambios científicos, tecnológicos y sociales que culminaron en la Revolución Industrial. La educación jugó un papel clave al apoyar estos cambios y preparar a la población para el nuevo orden industrial a través de valores como la disciplina del trabajo. La Ilustración sentó las bases para una educación masiva y normalizadora que homogeneizara a la sociedad y la hiciera más productiva.