La fermentación alcohólica es un proceso biológico realizado por levaduras y algunas bacterias que transforman azúcares como la glucosa en alcohol etílico y dióxido de carbono. Consiste en la degradación de la glucosa en ácido pirúvico y luego en etanol y CO2 a través de dos reacciones enzimáticas. Se ha usado por miles de años para hacer bebidas como pan, cerveza y vino utilizando la levadura Saccharomyces cerevisiae.