El ferrocarril transandino de Ecuador conecta las ciudades de Guayaquil y Quito, las más grandes del país. Su construcción inició en 1872 pero tomó décadas completar debido a los desafíos técnicos de cruzar la cordillera de los Andes. Finalmente fue terminado en 1908 luego que el presidente Eloy Alfaro impulsara el proyecto y se superaran obstáculos como un muro rocoso casi vertical llamado "la nariz del diablo".