Las intervenciones políticas de Estados Unidos y Puerto Rico han afectado el desarrollo del bosque en el Centro Ambiental Santa Ana. Originalmente una hacienda de caña de azúcar, el área fue deforestada durante el siglo 20 para instalaciones militares estadounidenses. Más tarde, el bosque se reforestó como un bosque secundario, pero requiere supervisión cuidadosa debido a que las especies introducidas no son nativas. El Centro ahora promueve la educación ambiental y la investigación de la flora y fauna local.