Este documento establece los principios fundamentales de la educación en Ecuador. Entre ellos se encuentran: considerar a la persona humana como centro de la educación y garantizar su desarrollo integral respetando los derechos educativos de la familia, la democracia y la naturaleza; promover la igualdad entre hombres, mujeres y personas diversas; y transformar a Ecuador en un referente de educación liberadora de los pueblos.