La Ley Orgánica de Educación Intercultural promueve una educación inclusiva y de calidad que fomente la libertad de enseñanza, el respeto por la diversidad cultural y el desarrollo integral de los estudiantes. Se asegura el derecho a una educación libre de violencia y discriminación, garantizando la permanencia y acceso a todos los ciudadanos sin distinción. Además, establece mecanismos de evaluación y transparencia en el sistema educativo para asegurar su mejora continua y adaptabilidad a las necesidades de la sociedad.