Durante la pandemia, el gobierno argentino implementó medidas para ayudar a los trabajadores informales y afectados por el desempleo, como el ingreso familiar de emergencia, que recibió el doble de solicitudes esperadas. Los comedores comunitarios enfrentan un aumento del 50% en la demanda, mientras que los supermercados y el comercio electrónico han visto un incremento en la contratación. A pesar de estas medidas, se prevé que el PIB continúe en caída, con un desempleo que podría alcanzar el 13%.