Francia tiene una economía fuerte basada en sectores como la energía nuclear, la agricultura y la industria. Políticamente es una república semipresidencial laica con una rica cultura. Aunque enfrenta desafíos como el desempleo y los ataques terroristas, Francia sigue siendo una de las mayores economías del mundo gracias a su enfoque en la innovación tecnológica y el desarrollo sustentable.