El documento aborda la importancia de aprovechar el contexto de inmersión en la enseñanza de idiomas, destacando la necesidad de diseñar actividades fuera del aula que enriquezcan el proceso de aprendizaje. Se enfatiza la autoevaluación de docentes sobre su aprovechamiento del entorno y la implementación de estrategias como el intercambio con nativos y simulaciones. Además, se proponen metodologías para planificar estas actividades, garantizando su relevancia y efectividad en el aprendizaje.