Vladimir Propp analizó los cuentos populares rusos y descubrió una estructura narrativa constante compuesta por 33 funciones recurrentes. Algunas de estas funciones incluyen el alejamiento de un miembro de la familia, la prohibición sobre el héroe, la transgresión de la prohibición, la lucha entre el héroe y el antagonista, la victoria del héroe, y el regreso a casa o ascenso al trono.