El residente de obra supervisa todos los aspectos de la construcción para garantizar que se complete según los planos y especificaciones. Sus principales funciones incluyen vigilar la ejecución correcta de la obra, autorizar pagos, llevar registros como la bitácora, participar en juntas y asegurar que se cumplan los programas de tiempo y calidad. El residente también es responsable de verificar la calidad de materiales, ubicación correcta y cumplimiento de normas de seguridad.