Según la leyenda romana, Rómulo y Remo, dos hermanos abandonados en el río Tíber y criados por una loba, fundaron la ciudad de Roma en el año 753 a.C. Sin embargo, no pudieron ponerse de acuerdo sobre el nombre de la ciudad y Rómulo terminó matando a Remo. Aunque los historiadores modernos creen que la fundación de Roma fue un proceso gradual resultado de influencias etruscas y latinas más que un acto único.