El artículo discute cómo diferentes idiomas transcriben el canto del gallo de manera diferente a través de la onomatopeya, aunque el canto en sí es universal. Por ejemplo, en español se dice "quiquiriquí", mientras que en inglés es "cock-a-doodle-doo". Esto se debe a que cada idioma interpreta el sonido de forma distinta aunque en realidad el gallo no canta en diferentes idiomas.