Este documento resume las principales generaciones de evaluación educativa. La primera generación se centró en la relación entre el estudiante y los instrumentos de medición para determinar el dominio de contenidos. La segunda generación evaluó la relación entre el estudiante y el currículo a través de objetivos operacionalizados. La tercera generación analizó el contexto, entrada, proceso y productos de los programas como sistemas. La cuarta generación enfatizó un enfoque constructivista y negociado de la evaluación.