El documento describe las características generales del relieve de España. La península ibérica se formó a lo largo de cuatro eras geológicas, dejando una variedad de formaciones como la Meseta central, cadenas montañosas periféricas como los Pirineos y el Sistema Bético, y depresiones como la del Ebro. El relieve también incluye diferentes tipos de costas como la cantábrica con acantilados y la mediterránea con playas amplias.