La globalización ha conectado a las personas y empresas de todo el mundo a través de sistemas de comunicación y transporte más eficientes. Esto ha creado nuevas oportunidades comerciales pero también ha generado incertidumbre laboral e impactos culturales y ambientales. Los gobiernos y empresas deben adaptarse a este entorno globalizado, mientras que los países más débiles enfrentan mayores desafíos de integración económica e inversión extranjera. La brecha entre países ricos y pobres se ha ampliado como resultado de la