Grecia y Roma fueron importantes civilizaciones antiguas. Grecia estuvo fragmentada en numerosas ciudades-estado independientes como Atenas y Esparta. Roma comenzó como monarquía y luego se transformó en una poderosa república y posteriormente en un imperio que dominó gran parte de Europa y el norte de África. Ambas civilizaciones desarrollaron formas innovadoras de gobierno como la democracia ateniense y el sistema político de la república romana.