El documento describe la evolución del imperialismo europeo en África, Asia y Oceanía entre los siglos XV y XX. Inicialmente, España, Portugal y Holanda establecieron colonias en América, mientras que entre el siglo XIX y principios del XX, potencias como Inglaterra, Francia y Alemania ocuparon territorios en África, Asia y Oceanía. Esta nueva ola imperialista se caracterizó por su rápida expansión y el establecimiento de colonias de explotación y protectorados para controlar los recursos locales. El documento también analiza