La hiperemesis gravídica se caracteriza por náuseas y vómitos graves durante el embarazo que pueden causar deshidratación. Afecta al 0,3-1,5% de los embarazos y se debe a múltiples factores como la hormona gonadotrofina coriónica y factores psicológicos. El tratamiento incluye hidratación intravenosa para casos graves y antieméticos orales, así como cambios en la dieta y estilo de vida para prevenir los vómitos.