La historiografía argentina se desarrolló entre 1860-1930, desde una perspectiva liberal erudita enfocada en hombres notables, hacia un enfoque positivista en fenómenos sociales, culturales y económicos. Figuras clave como Mitre, López, Groussac, Ramos Mejía, Quesada, Bunge e Ingenieros movieron el énfasis de lo político a lo social y del relato a la investigación científica. El positivismo cuestionó la visión heroica de Mitre en favor de abordajes deterministas que consider