El documento analiza el extraordinario florecimiento de las artes durante la era de la revolución entre 1789 y 1848. Destaca la gran cantidad de artistas notables de este período en literatura, música y pintura de diferentes países europeos. Explica que la Revolución francesa inspiró a los artistas con su ejemplo mientras que la Revolución industrial lo hizo con su horror, y ambas transformaron la sociedad burguesa y los modos de creación artística.