Coca-Cola comenzó en 1886 como un jarabe contra la indigestión. Desde entonces, se ha convertido en la marca más reconocida mundialmente, vendiendo 1.9 mil millones de unidades diarias en más de 200 países. Su identidad corporativa se basa en elementos consistentes como su logotipo en rojo y blanco, su tipografía distintiva y sus eslóganes que promueven valores como la felicidad. A lo largo de más de un siglo, Coca-Cola ha creado una imagen optimista asociada a momentos compartidos con otros.