Este documento discute la importancia de la evaluación del aprendizaje en la educación superior, especialmente a la luz de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Señala que la evaluación debe enfocarse en enfoques constructivistas que consideren todas las dimensiones del estudiante. También destaca la necesidad de que la universidad responda a las demandas de la sociedad y el mercado laboral sin sacrificar la formación integral de los estudiantes.