El proceso de impresión offset es un método indirecto donde la imagen se transfiere primero de la plancha a una mantilla de caucho y luego al papel. Fue inventado en 1905 e involucra separar las imágenes en cuatro colores (cian, magenta, amarillo y negro) que se combinan para crear una amplia gama de colores. El offset es económico, permite usar diferentes tipos de papel, y tiene procesos de preparación rápidos, aunque puede haber excesos de tinta u otros problemas de registro.