Los dinosaurios fueron los animales más grandes que habitaron la Tierra. Incluían saurópodos herbívoros de cuello largo que podían alcanzar los 15 metros de altura y pesar tanto como 22 elefantes. Los dinosaurios tuvieron que adaptarse a climas desérticos, erupciones volcánicas y cambios ambientales. Algunas especies entraban en estados de hibernación durante las sequías o tenían espinas para retener agua.