Las infecciones respiratorias agudas son la causa más frecuente de enfermedades en niños menores de 5 años y representan una alta proporción de hospitalizaciones y mortalidad pediátrica. Su prevención incluye lactancia materna exclusiva, vacunación completa, buena nutrición, evitar el humo y cambios bruscos de temperatura, y consultas médicas periódicas. El tratamiento depende de la gravedad de los síntomas y puede incluir antibióticos, oxígeno e hidratación.