La irrigación pélvica se produce a través de varias arterias que se originan en la aorta abdominal y las arterias iliacas. La arteria ovarica irriga el ovario, la trompa de Falopio y zonas adyacentes. Otras arterias como la hemorroidal superior, la sacra media, las iliacas comunes y sus ramas también proveen irrigación a la pelvis y sus estructuras.