John Locke fue un filósofo inglés del siglo XVII que sentó las bases del empirismo moderno y el liberalismo político. Según Locke, el conocimiento proviene de la experiencia sensorial y no de ideas innatas, y los individuos nacen en un estado natural de libertad e igualdad antes de crear un gobierno legítimo a través de un contrato social para proteger sus derechos a la vida, la libertad y la propiedad.