Leonardo Boff argumenta que se necesita un nuevo ethos mundial para abordar las crisis social, ecológica y del sistema laboral. Estas crisis incluyen el desempleo masivo causado por la automatización, la acumulación injusta de riqueza y el daño ecológico irreparable. Boff propone que este nuevo ethos debería basarse en principios éticos de cuidado, responsabilidad social y ecológica, y solidaridad para guiar las relaciones humanas y conservar el patrimonio natural y cultural.