La anemia se produce cuando hay una falta de hemoglobina o glóbulos rojos en la sangre, lo que significa que el cuerpo no recibe suficiente oxígeno. Esto puede causar síntomas como palidez, cansancio y debilidad. Las causas más comunes de anemia en niños son la deficiencia de hierro, falta de vitaminas como ácido fólico o B12, y enfermedades como la anemia falciforme. El pediatra puede diagnosticar la anemia mediante un análisis de sangre y determinar el tratamiento correspondiente.