Bernarda es el personaje autoritario que domina la casa con puño de hierro, imponiendo estrictas normas de comportamiento a sus hijas y demás personas a su cargo. Les niega libertad para relacionarse con hombres u opinar por sí mismas. Su obsesión con las apariencias y lo que dirán los demás refleja los valores tradicionales y la desigualdad de género de la época. El encierro de las hijas en la casa termina desembocando en tragedia.