La Corona de Aragón se formó a través de la unión dinástica del Reino de Aragón y los condados catalanes bajo la dinastía de Barcelona. Ramiro I de Aragón estableció el Reino de Aragón en el siglo XI y sus sucesores ampliaron el territorio hasta el valle del Ebro. Pedro I renovó el vasallaje al Papado y ocupó Huesca con la ayuda del Cid. Alfonso I el Batallador conquistó Zaragoza en 1118 y amplió el reino hasta el valle medio del Ebro