El documento explora la enseñanza del inglés como lengua extranjera en el contexto de la formación docente, destacando barreras pedagógicas e ideológicas que afectan esta práctica. Se plantea la necesidad de desarrollar enfoques didácticos que reconozcan la diversidad lingüística y cultural, promoviendo la competencia intercultural y la reflexión crítica entre los futuros docentes. Además, se enfatiza la importancia de contextualizar la enseñanza de lenguas y de empoderar a los docentes para que valoren sus identidades y las de sus alumnos.