El documento presenta dos proyectos emprendedores creados por una mujer casada con un hombre de Aldeasoña. El primer proyecto es una casa rural llamada "La Farmacia de Doña Amalia" que fue rehabilitada de una antigua farmacia en el pueblo. El segundo proyecto es un taller de alfarería donde se enseñan técnicas tradicionales de cerámica. Ambos proyectos buscan preservar oficios y tradiciones del pueblo a la vez que atraen turismo.