La posesión requiere dos elementos: corpus (control físico de la cosa) y animus (intención de poseer la cosa como propia). Existen diferentes tipos de posesión como la natural, civil, en nombre propio o ajeno, mediata e inmediata. Para que exista posesión, ambos elementos deben estar presentes; de lo contrario, la posesión puede perderse. La posesión puede ser legítima u ocupar diferentes categorías como buena o mala fe.