La teoría postproceso se basa en las ideas de Bakhtin, Derrida, Lyotard y Davidson. Sostiene que la escritura es un proceso público, interpretativo y situado, en el que interactúan el escritor, lector y texto. La pedagogía postproceso enfatiza el diálogo entre maestro-alumno y la comunicación efectiva entre escritor-lector. La "retórica paralógica" de Kent propone que la escritura depende de la interacción comunicativa más que de reglas fijas.