La crisis del sistema político de la Restauración y la dictadura de Primo de Rivera entre 1902 y 1931 se caracterizó por: 1) Los intentos fallidos de regeneración política de los gobiernos conservador y liberal; 2) Los crecientes problemas para los partidos dinásticos debido al desarrollo de una opinión pública más informada que apoyaba a la oposición; y 3) El golpe de Estado de Primo de Rivera en 1923 que puso fin al sistema canovista e inauguró una dictadura militar, sentenciando al régimen de la Restauración.