La pintura La Trinidad de Masaccio de 1425 fue una de las primeras en aplicar las leyes de la perspectiva descubiertas por Brunelleschi. Representa a la Santísima Trinidad dentro de una capilla con bóveda de cañón, con figuras sólidas que parecen esculturas. Masaccio utilizó varios focos de luz y sombras para crear la ilusión de profundidad en el espacio arquitectónico.