La unidad del paciente en un hospital incluye el espacio de la habitación, el mobiliario y el equipo necesario para la atención adecuada. Su diseño varía según el tipo de pacientes (niños, geriátricos, o con condiciones especiales) y debe garantizar la privacidad, comodidad y funcionalidad. Además, el mobiliario y los materiales utilizados deben fomentar la higiene y el bienestar del paciente, adaptándose a sus necesidades específicas.