El documento describe los resultados de una visita a 360 familias donde se encontró que el 23% de los niños menores de 6 años sufrían desnutrición. Todas las madres de niños desnutridos provenían de hogares con estrés y violencia y habían perdido sus redes de apoyo. El trabajo de asistencia social se enfocó en mejorar la nutrición de los bebés y capacitar a las madres para que mejoren sus habilidades parentales. Aunque algunas madres mejoraron su autoestima al volver al trabajo, los niños ahora preadolescentes