Este documento resume una resolución del Tribunal Registral que reconoce la caducidad como una nueva causal de extinción de la hipoteca, además de las establecidas en el Código Civil. Explica que la Ley 26639 introdujo un plazo de 10 años para la caducidad de las inscripciones de hipotecas, contados desde la fecha de vencimiento del crédito garantizado. Finalmente, analiza las distintas formas en que se aplican los plazos de caducidad según si el crédito tiene o no un plazo determinado.