Este documento describe el taller del artista como un laboratorio de ideas donde se experimenta con materiales y técnicas. Se mencionan ejemplos de representaciones históricas de talleres, como un grabado del siglo XIX de un pintor andino, y de artistas contemporáneos como Carlos Alonso y Gabriel Grün que retratan sus espacios de trabajo. También se analiza una instalación de Eduardo Medici de 1994 que simulaba una mesa de disección, fusionando simulacro y materia para generar un efecto impactante en el público.