El documento propone un enfoque educativo bilingüe para un alumno sordo, utilizando la lengua de signos española y el castellano escrito. La lengua de signos asegurará una comunicación completa e integral, mientras que el castellano escrito será un medio importante de adquisición de conocimientos. El objetivo es asegurar la máxima información para el desarrollo del alumno en todos los ámbitos a través de la educación conjunta.