Este documento discute la separación histórica entre sociedad y naturaleza en el pensamiento occidental, señalando que esta división ha llevado a la dominación y explotación de la naturaleza. También contrasta las visiones antropocéntricas que ven a los humanos como superiores a la naturaleza con las perspectivas biocéntricas que ven a todos los seres vivos e interrelacionados. Finalmente, analiza el debate actual entre estas posiciones en la ética ecológica.