La pirámide alimenticia recomienda incluir hidratos de carbono complejos, frutas y verduras en la dieta diaria, así como productos lácteos ricos en calcio y alimentos que contengan vitamina D. Se debe obtener la mitad de las proteínas de origen animal y la otra mitad de origen vegetal, y seleccionar cortes magros de carne. Es importante reducir la grasa saturada y aumentar el consumo de pescado, aceite de oliva y aceites de semilla.