La Ley Orgánica de Educación de 2006 en España establece la promoción de la convivencia pacífica, la prevención y resolución de conflictos, y el respeto a los derechos humanos como principios y objetivos a lo largo de todas las etapas educativas. Asimismo, otorga a los centros autonomía para desarrollar normas y planes de convivencia, e involucra a las familias y a la comunidad educativa en la aplicación de estas medidas.