Este proyecto se centra en enseñar a los niños sobre alimentos sanos y hábitos alimenticios, así como mejorar su autonomía personal. Las actividades incluyen visitas a un mercado, aprender sobre el origen de los alimentos, distinguir entre alimentos crudos y cocinados, y desarrollar habilidades motrices y conceptos espaciales a través de juegos y manualidades relacionadas con la comida. El proyecto también cubre objetivos relacionados con el lenguaje, las matemáticas y la expresión artística