El documento explica que la ofrenda (korbán) es la manera en que los seres humanos se acercan a Dios. Originalmente, las ofrendas se realizaban en cualquier lugar, pero después del becerro de oro solo se podían hacer en el Templo de Jerusalén. Ahora, Jesucristo es el nuevo punto de encuentro entre Dios y la humanidad a través de su sangre. Las diferentes clases de ofrendas (minja, asham, olá, jatat, shelamim) siguen siendo válidas cuando se depositan en Cristo a través de