La manipulación de la pronación dolorosa del codo en niños pequeños generalmente se realiza mediante supinación o pronación del antebrazo. El método de pronación, con la palma de la mano hacia abajo, puede ser más exitoso para lograr la reubicación ósea en el primer intento y también como segundo intento si falla el primero. Esto reduce el número de intentos fallidos y por lo tanto el dolor experimentado por los niños.